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Rubén Cedeño El Maestro Jesús tan maravilloso que era, sin embargo después de su Ascensión, tuvo que devolverse a la tierra como Apolonio de Tyana a realizar la misma labor que hizo en Israel pero entre ricos e intelectuales, ya que como Jesús ataco tanto a los ricos, gentiles y fariseos que tuvo que transmutar esa condición para poder perfeccionar su Ascensión. Otro tanto parecido le sucedió al Señor Gautama que atacó tanto la forma de proceder y rituales de los Brahmanes que después de su entrada al Nirvana se tuvo que devolver a la tierra y nacer como Shankarasharya y predicar las enseñanzas Brahmánicas. No se puede atacar, condenar, criticar, juzgar a nadie. Pues los que tanto critican condenan y juzgan la actitud y conducta de los Gurús, por muy maestros, sabios o filósofos que sean o hayan sido eso no es perfecto, tendrán que volver a la tierra como discípulos fanáticos de un Gurú. Lo mismo le pasara a los que critican a los ricos, gays, prostitutas, drogadictos, libertinos y demás condiciones, nacerán así o tendrán que sufrir muy de cerca que algún familiar o allegado a ellos sea así para que liberen esa condición. Así que no te vuelvas abanderado de ninguna corriente que vaya contra alguien o una condición, ya que por lo mismo te atarás a ella. Atacar no es un modelo de conducta a imitar aunque lo haya hecho un maestro, ya ves que precisamente dos grandes Maestros Mundiales sufrieron las consecuencias de sus condenaciones.
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