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Sanación por Visualización Saint Germain
Una vez, en una lejana encarnación, mis viajes me llevaron a través de Rusia y de Siberia donde la sanidad e higiene eran algo desconocido. Uno de mis pies se había congelado y solamente tenía un trapo atado para protegerme del suelo helado. Una noche, mientras yacía gimiendo en una posada, muy cerca de algunos cerdos y cabras mal olientes, varios humanos charlatanes de poca espiritualidad o intelectualidad consoladora, con el humo del lugar sin chimenea, aumentaban el caos e incomodidad; las proporciones del malestar de mi pie y mi pierna aumentaban con cada pulsación de sangre en mis venas. Yo había estado recibiendo cierta instrucción de un Maestro encarnado que, cuando era necesario, podía proyectar su pensamiento y directivas. Repentinamente, a través de mis tristes pensamientos, pasó un Rayo que era como Una Mano de Comando silenciando mis pensamientos humanos. Me di cuenta de que Él estaba tratando de alcanzarme. Apacigüé mi emocional lo mejor que pude y, mediante la relajación de mis sentimientos, sentí Su cercanía. Él no habló, pero, literalmente proyectó en mi mente una imagen de los más maravillosos pies nunca vistos, ni aún con la vista interna. Debajo de los pies, se veía lo que parecían soles gemelos, uno debajo de cada pie, vertiendo Rayos a través de ellos. Esta visión me recuerda a la Acción de Dios moviéndose por la faz de la Tierra. Esta visión atrajo tanto mi atención, que desaparecieron la habitación, el ambiente externo, todo. Más tarde me di cuenta de que Él estaba grabando la perfección de esos pies en mi mente, sentimiento y, a través de mi vista, también en la sustancia de mi cuerpo físico. Finalmente, después de los que parecieron horas de contemplación solamente sobre dos pies, Él habló: "Estos son los pies con que te dotó Dios en el principio. Úsalos". Con esto, Su Rayo se retiró y la visión se desvaneció, pero yo podía evocarlo a voluntad y comencé a sobreponer esos Pies Divinos sobre la pobre manifestación que había creado humanamente, hasta que mis pies comenzaron a expresar la Perfección de esa visión interna. En esa encarnación, logré perfeccionar mis pies hasta lo que me parecía una réplica razonable de esos pies celestiales que había visto en mi visión en esa fría noche en la posada. En las siguientes encarnaciones, se impuso terminar la tarea y ¿podrán creerlo?, en la hora de Mi Ascensión, cuando se me reveló Mi Presencia completamente, la primera cosa que concienticé fueron los Pies, y luego, la totalidad del Glorioso "YO SOY". De acuerdo con la Ley Cósmica, esto es retrógrado, pero muestra la tremenda impresión que la visualización produce en la conciencia y, a su vez, ésta en la carne. Es más difícil para un individuo, "conjurar" una visión de la "Presencia" que hacer que el Maestro dirija esa visión perfecta a nuestra conciencia, pero si me llamas a Mí o a otro Maestro, te ayudaremos a sostener una imagen perfecta de la Presencia en la mente y, sin importar qué parte de tu cuerpo necesite asistencia, si puedes ver con los ojos de la mente esa parte del cuerpo físico transmutada en el Perfecto Cuerpo del Cristo Propio, tendrás los mismo resultados que obtuve con mis pies congelados. El secreto de la sanación está en la visualización, sustituyendo la pobre manifestación humana por la Perfección de tu Propio Cristo Interno. Inténtalo, tanto para ti como para otros, y disfrutemos juntos con el resultado perfecto.
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