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Magnetización del Agua Rubén Cedeño
El ser humano se puede liberar de todo, y puede descargar dentro de un vaso de agua todas las sustancias curativas. Puedes llenar el vaso con agua ordinaria y cargarla con cualquier cualidad y poder, con la energía que se requiera, ya sea fe, iluminación, amor, verdad, consagración o salud. El vaso de agua que nosotros hayamos destinado para el tratamiento se va a convertir en medicina. Si hay una apariencia de hipertensión, convertimos el agua en tensión normal o lo que necesitemos. Este tratamiento tienen que hacerlo todos los días sin interrupción. Poniendo la mano izquierda en alto con la palma hacia arriba, y la palma de la mano derecha sobre el vaso, digamos: "Yo Soy cargando esta agua con los poderes curativos del Universo. Gracias Padre porque esta agua ya está cargada que los elementos curativos que necesito". Luego, esa agua se la van a tomar lentamente, por sorbitos, y sobre todo, teniendo cuidado de que pase por debajo de la lengua. Esto sencillamente es mágico; el que les habla se ha curado más de una apariencia con este tratamiento. También lo pueden utilizar para curar cualquier órgano del cuerpo; puede ser realizado por un paciente, hijo, nieto o cualquier persona que les pida curación. Si no lo pueden decir en voz alta, lo hacen en silencio, que también surte efecto. Luego procedan a tomársela lenta, mística y devocionalmente, pensando y sintiendo que esa agua va a ir a ese órgano que usted calificó ya sanado y curado. En
caso de que vayan a utilizar un medicamento para cualquier apariencia,
lo van a calificar de la siguiente forma: "Amada Presencia
de Dios 'Yo Soy' califica esta medicina en la curación de mis ojos.
Gracias Padre". Extraído del libro: "Cúrate
a Tí Mismo"
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