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Curación Madre María
Para la curación, que por supuesto es Mi interés particular con respecto a la raza humana, usamos la Llama de la Resurrección para cambiar la calidad de la energía en los vehículos de los individuos que deseamos asistir y hacerlos más receptivos al Rayo de la Curación dirigido y a la aceptación del elixir de pura luz de curación que fluye desde el corazón de Helios, particularmente, y de la Amada Vesta, que es llevado por los serafines, querubines y huestes angélicas literalmente ungiendo los vehículos que requieran asistencia, tanto al cuerpo físico, como los otros cuerpos internos. Hoy, en algún momento cuando estén en silencio, tomen un vaso de agua y luego invoquen al poder de la Llama de la Resurrección para cargarlo con ella, elevando su acción vibratoria a que se convierta en el Elixir de la Vida. Háganlo tres veces hoy y esta noche alrededor de las 20 horas. Bébanla como ese elixir. Es una actividad práctica, factible que les dará una elevación sostenida más grande que cualquier cantidad de estímulos que les pueda dar el mundo exterior. Este es sólo un simple ejemplo que Me gustaría que sintieran, que vieran y que conocieran el poder que está en todos ustedes, para crear y cargar el elemento agua con una sustancia que verdaderamente es el Elixir de la Vida. La gente lo ha buscado en todas partes. El
Amado Saint Germain experimento la creación de ese mágico
elixir por largo tiempo en Francia y en otros lugares de Europa. Luego,
en América pensaron que habían encontrado la fuente de la
juventud en San Agustín, Florida. ¡La fuente de la juventud
está en sus corazones! Pero si esa fuente está velada por
la falta de uso o por la aceptación de la apariencia humana, no
fluye libremente. Estén bien seguros, mis amados, que si quieren
que esa Fuente de Vida fluya libremente a través de ustedes, con
un motivo y propósito solamente, la resurrección y la vida
de sus propios seres individuales, pueden ser un ejemplo, viviente y respirante
aquí en este planeta Tierra, para la gloria de Dios y por su Amado
Maestro Ascendido Saint Germain, quien desea por sobre todas las cosas
tener hijos e hijas de la libertad liberados de toda aflicción
que limita. Extraído del libro: "Rosas Blancas"
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